Tras dos partidos de la serie, el total más alto se ha quedado en 213 puntos. Para un duelo con Cade Cunningham frente a Paolo Banchero y Franz Wagner esto resulta sorprendente, pero el playoff ha rebajado rápido el ritmo. La serie está igualada (1-1) y el tercer partido en Orlando se parece más a una prueba de paciencia que a un intercambio de golpes en ataque. El margen de error es menor: el ganador se llevará una ventaja psicológica y obligará al rival a modificar su plan de base.
Orlando Magic
Los Orlando Magic comenzaron la serie con fuerza y se llevaron el primer partido a domicilio (112-101), en el que todo el quinteto titular anotó al menos 16 puntos. Después llegó un bajón brusco: derrota (83-98), 32,5% en tiros de campo y solo 16 puntos en el tercer cuarto.
El conjunto de Orlando, dirigido por Jamahl Mosley, promedia 115,2 puntos por encuentro en la temporada, pero ante el perímetro agresivo de los Detroit Pistons su ataque termina más a menudo en lanzamientos forzados. También es importante la situación de la plantilla: Jonathan Isaac está fuera, lo que resta centímetros en la rotación y recursos defensivos contra el segundo esfuerzo.
Detroit Pistons
Los Detroit Pistons han ganado cuatro de sus últimos cinco partidos y en ese tramo han anotado 117,4 puntos de media. Pero su principal argumento no está en el ataque.
La escuadra de Detroit, dirigida por J.B. Bickerstaff, tiene el segundo mejor rating defensivo de la liga, 108,9, además de 6,4 tapones y 10,4 robos por partido. En el segundo encuentro esto ya fue el plan: 11 tapones, parcial de 38-16 en el tercer cuarto y presión en cada posesión de su rival. El base firmó 27 puntos y 11 asistencias, pero el triunfo se construyó en las paradas defensivas y en el control del rebote, más que en el intercambio constante de canastas.
Pronóstico Orlando Magic vs Detroit Pistons
El playoff está comprimiendo esta eliminatoria. Ambos equipos buscan el contacto, encuentran menos puntos fáciles en transición y se obligan mutuamente a atacar en estático. Las pausas, las faltas y las posesiones largas cortan el ritmo mejor que cualquier tiempo muerto.
Los locales disponen del impulso de jugar en su feudo, pero los visitantes presentan una estructura defensiva más sólida y una rotación con mayor potencia física. Todo lo visto hasta ahora en la serie apunta a un partido de anotación contenida, en el que el total vuelva a quedarse por debajo de los 216,5 puntos incluso contando una posible prórroga.
