En el Estadio Jalisco, en Guadalajara, se enfrentarán dos equipos cuyas posiciones en la tabla no reflejan del todo su peso histórico. Atlas y Monterrey llevan más de un mes sin ganar en el campeonato y ahora alguno de los dos tiene la oportunidad de cortar esa mala racha.
El Atlas intenta practicar un fútbol estructurado, con énfasis en la posesión, pero en las últimas jornadas el funcionamiento se ha resentido. La derrota ante León (0-2) dejó al descubierto los problemas en defensa (71 % de posesión del balón para el rival y dos goles encajados desde 1,54 xGA). Además, el equipo presenta una diferencia de goles negativa en el campeonato (14-18). Sin embargo, en casa el conjunto local es una fuerza importante: en el Estadio Jalisco solo ha perdido una vez en siete jornadas y ha marcado 10 de sus 14 goles precisamente en su estadio, dejando su portería a cero en tres ocasiones.
El Monterrey atraviesa una crisis prolongada: no ha conseguido ninguna victoria en sus últimos cinco partidos, incluyendo la Copa de Campeones de la Concacaf (1-1 contra el Cruz Azul). El 13.º puesto en la tabla está muy por debajo de lo que se espera de uno de los clubes más ricos de México. Aun así, el conjunto tiene una diferencia de goles positiva (19-17) en la Clausura de la Liga MX, lo que habla de un potencial ofensivo que simplemente no se está traduciendo en puntos. A domicilio, la escuadra visitante apenas ha sumado un punto en las últimas cuatro jornadas y en tres de esos partidos ni siquiera logró marcar.
El principal argumento a favor de los visitantes es su dominio absoluto en los enfrentamientos directos. El Atlas no vence al Monterrey desde hace 10 partidos, con seis derrotas en esa serie. Sin embargo, actualmente el conjunto local está ofreciendo una buena imagen, sobre todo en casa, algo que contrasta con una escuadra visitante que se deja muchos puntos fuera de su estadio. Por ello, la opción de que los anfitriones no pierdan parece la más razonable.






