Los Oklahoma City Thunder acaban de poner fin a una impresionante racha de 12 victorias consecutivas tras una dura batalla ante los Boston Celtics y ahora quieren resarcirse ante su afición. Para los Chicago Bulls, cuyas opciones de entrar en el play-in disminuyen día a día, esta visita a uno de los principales candidatos al título se presenta como un reto muy complicado.
Oklahoma City Thunder
El conjunto de Oklahoma está firmando una temporada histórica, aspirando a su segundo anillo consecutivo. La derrota ante los Celtics (109-119) puede resultar engañosa: ellos controlaron el juego durante buena parte del encuentro y mostraron un nivel de coordinación de élite. Shai Gilgeous-Alexander avanza con paso firme hacia el MVP y Chet Holmgren domina en las dos mitades de la pista, con medias de 17,1 puntos y 8,9 asistencias por partido. En casa, los locales son prácticamente inabordables: acumulan una racha de siete victorias y un 80,6 % de triunfos en la temporada, el mejor registro de la liga. Además, presentan un equilibrio ejemplar: 118,6 puntos anotados (quintos de la NBA) y solo 107,6 encajados (segundo mejor dato).
Chicago Bulls
La franquicia de Chicago atraviesa una crisis profunda. Han perdido 21 de sus últimos 27 partidos y su defensa está siendo desastrosa, como reflejan los 157 puntos encajados ante los Philadelphia 76ers. Los rumores sobre la posible salida de Billy Donovan no hacen más que aumentar la tensión en el vestuario. La única nota positiva es el rookie Matas Buzelis, que encadena actuaciones muy productivas (más de 18 puntos en ocho de sus nueve últimos encuentros), pero sus esfuerzos son claramente insuficientes para tapar los enormes problemas atrás. Con el cuarto peor rating defensivo de la liga (120,8 puntos), el equipo corre el riesgo de convertirse en un rival muy asequible para el enorme poder ofensivo del cuadro local.
Pronóstico Oklahoma City Thunder vs Chicago Bulls
El historial reciente de enfrentamientos directos tampoco invita al optimismo para los Bulls: acumulan siete derrotas seguidas ante el conjunto de Oklahoma, incluida la sufrida en casa esta misma temporada (108-116). La escuadra local es físicamente más fuerte, toma decisiones con mayor rapidez y cuenta con una rotación mucho más profunda, factores que deberían permitirle mantener un ritmo alto durante todo el partido incluso con rotaciones constantes.
Con la franquicia tan sólida en ambos lados de la pista y los visitantes en plena caída y con enormes problemas defensivos, el escenario más probable pasa por una victoria clara local acompañada de un marcador elevado, con ellos superando la barrera de los 124,5 puntos propios.
