Los New York Knicks parten como favoritos en las cuotas, pero el perfil de sus partidos contra los Philadelphia 76ers apunta de forma constante a un ritmo controlado y a dificultades del equipo local para anotar. Aquí no importa solo el momento de forma actual, sino también la tendencia estable en los enfrentamientos directos.
New York Knicks
En el tramo de los últimos diez partidos, los New York Knicks se están mostrando sólidos: 6 victorias y 4 derrotas, con una media de 119,6 puntos por encuentro. Sin embargo, estas cifras bajan de forma notable precisamente en los duelos contra los Philadelphia 76ers. Históricamente, el rival es un equipo incómodo para los New York Knicks gracias a su defensa intensa, el trabajo agresivo en la pintura y las ayudas bien ejecutadas en los cambios. Un dato ilustrativo: en sus 23 últimos partidos en casa ante los visitantes, los anfitriones no han superado la línea de 120,5 puntos, y en los cinco enfrentamientos directos más recientes se ha repetido el mismo patrón. Incluso con un buen movimiento de balón y porcentajes aceptables de tiro, el equipo se ve obligado a jugar muchas posesiones en estático, lo que reduce automáticamente su total anotador.
Philadelphia 76ers
A domicilio, los Philadelphia 76ers juegan con disciplina y rara vez permiten que el rival acelere el ritmo. En sus últimos diez partidos suman 5 victorias, y el promedio de puntos encajados se mantiene en 115,4. Ellos defienden con solvencia las situaciones de aclarado y los ataques en zona, obligan a los rivales a lanzar con un defensor encima y reducen el número de canastas fáciles. En el enfrentamiento directo de diciembre en Nueva York, el conjunto de Pensilvania se impuso por 116-107, manteniendo de nuevo a los New York Knicks por debajo de los límites clave de anotación.
Pronóstico New York Knicks vs Philadelphia 76ers
Pese a su condición de favorito y al factor cancha, los New York Knicks se vuelven a medir a un rival muy incómodo por estilo. Los Philadelphia 76ers saben frenar el ritmo, proteger la pintura e imponer un baloncesto posicional en el que ellos rara vez se van a marcadores altos incómodos para el rival. El historial reciente entre ambos y el planteamiento táctico actual del equipo visitante apuntan en la misma dirección.
