Al Mirassol, que hace apenas un año difícilmente pensaba en competiciones continentales, le toca estrenarse en la fase de grupos de la Copa Libertadores en un grupo con el vigente campeón de la Copa Sudamericana y de la Recopa Sudamericana, el Lanús.
El Mirassol fue la gran revelación del Brasileirão 2025, al terminar cuarto. Pero este año se parece más a una decepción. En los primeros meses de la temporada nacional se ha movido en la parte baja de la clasificación y, después de la 10.ª jornada, incluso cayó al último puesto. Eso sí, tiene un partido pendiente. El equipo nunca ha participado ni en la Copa Libertadores ni en la Copa Sudamericana. Será una auténtica fiesta para la afición y una prueba muy exigente para la plantilla.
El conjunto argentino no disputaba la Copa Libertadores desde 2017, pero en la Copa Sudamericana participa casi cada temporada. En 2025 incluso logró levantar el título. En 2026 la escuadra ganó la Recopa Sudamericana, la Supercopa de Sudamérica, ante el Flamengo (1-0, 3-2). En la liga argentina ha ganado tres de las últimas cinco jornadas y solo ha perdido una vez.
A domicilio, los visitantes no han perdido en cuatro de sus últimos cinco partidos y ha marcado en todos ellos. Creemos que su experiencia internacional debería permitirle, al menos, sacar un empate.





