El duelo en Mineápolis enfrenta a dos equipos que atraviesan fases distintas de su crisis. Los Minnesota Timberwolves encadenan cuatro derrotas consecutivas y han salido del top-6 del Oeste, mientras que los Golden State Warriors se ven obligados a reconstruir su juego tras la grave lesión de una de sus piezas clave. Este contexto pesa directamente en las cuotas: los locales tienen una oportunidad poco habitual de cortar su mala racha.
Minnesota Timberwolves
Los Minnesota Timberwolves presentan un balance de 27-18, pero esta ventana de resultados es preocupante. En las cuatro derrotas seguidas han encajado una media de 121,5 puntos, y su porcentaje de tiro de campo ha caído hasta el 44,8 %. Incluso en la derrota ante los Chicago Bulls, el conjunto mantuvo el ritmo, pero perdió claramente desde la línea de personal: 15 tiros libres anotados por 33 de su rival. Aun así, en el global de la temporada el equipo sigue en el top-6 de la NBA tanto en offensive rating como en defensive rating, lo que apunta a un claro potencial de reacción, sobre todo jugando en casa.
Golden State Warriors
Los Golden State Warriors han perdido de golpe profundidad tras la lesión de Jimmy Butler. En los dos partidos sin él han recibido 134,0 puntos de media y en el último cuarto ante los Dallas Mavericks concedieron 39 puntos. En ataque, casi toda la responsabilidad recae sobre Stephen Curry, que firmó 38 puntos en el último encuentro, pero el banquillo solo aportó 34 en total. En la temporada el equipo visitante ya ha caído hasta los 114,2 puntos encajados por 100 posesiones, una cifra preocupante de cara a una visita a una Minnesota muy física.
Pronóstico Minnesota Timberwolves vs Golden State Warriors
Si miramos los enfrentamientos directos, los Minnesota Timberwolves encadenan cinco victorias consecutivas ante los Golden State Warriors, incluida una este curso a domicilio por 127-120, y la rotación de los visitantes se ha debilitado de forma evidente. Los Timberwolves llegan con ventaja en varios apartados clave: rebote, juego en la pintura y profundidad de plantilla. Además, el ritmo del conjunto visitante sin Butler se viene abajo cada vez más a menudo en las segundas mitades.
