Los New York Knicks, tras tres derrotas consecutivas, han prácticamente perdido sus opciones de quedarse con la segunda plaza del Este, dejando escapar a los Boston Celtics. El duelo ante los Memphis Grizzlies debía ser una buena oportunidad para mejorar sus números, pero los visitantes llegan al partido en condiciones complicadas.
Memphis Grizzlies
La franquicia de Tennessee afronta una serie de seis partidos consecutivos en casa en la que solo ha conseguido una victoria. Su enfermería está llena: Ja Morant, Kentavious Caldwell-Pope, Brandon Clarke y varios otros jugadores importantes están de baja por lesión. En el último encuentro, el máximo anotador fue Tyler Burton, con 17 puntos, recién subido del equipo afiliado. Ahí reside el principal factor a tener en cuenta: una rotación joven, con hambre de minutos y de victorias, capaz de sorprender prácticamente en cualquier partido.
New York Knicks
Por su parte, los New York Knicks han dejado de ganar a domicilio: desde el 7 de marzo no suman ni una sola victoria fuera de casa ante equipos que estén en zona de play-in. Su actual gira como visitantes incluye derrotas frente a los Charlotte Hornets (103-114), los Oklahoma City Thunder (100-111) y los Houston Rockets (94-111). Además, afrontan su segundo partido en dos días, algo que, con un calendario tan cargado, afectará al estado físico de sus principales referencias, especialmente teniendo en cuenta el bajón de Jalen Brunson en anotación: el base se quedó en solo 12 puntos en el último encuentro y es probable que descanse.
Pronóstico Memphis Grizzlies vs New York Knicks
A pesar del gran número de lesionados y de una rotación corta, los Memphis Grizzlies deberían evitar una derrota abultada. El mercado está sobrevalorando a los New York Knicks en su papel de favoritos, sobre todo teniendo en cuenta el back-to-back y sus problemas recientes lejos de casa. Los locales han tenido un día más de descanso y afrontan este choque sin presión en la clasificación. En estas condiciones, el equipo tiene argumentos suficientes para competir y mantener el marcador dentro del hándicap propuesto frente a unos neoyorquinos en baja forma.
