Los Detroit Pistons están firmando su mejor temporada regular de las dos últimas décadas. El equipo presenta un balance de 43-14 y lidera su conferencia, controlando la lucha por el primer puesto desde el primer mes de competición. La victoria ante los Oklahoma City Thunder volvió a poner de manifiesto la profundidad de su plantilla. Los Cleveland Cavaliers se mantienen cuartos del Este con un registro de 37-23, pero llegan a este partido con una rotación debilitada. La diferencia de estabilidad entre ambos ahora mismo es evidente.
Detroit Pistons
Los locales solo han encadenado dos derrotas consecutivas en toda la temporada, y fue a finales de noviembre y en diciembre. Eso habla de un equipo muy trabajado. En los tres últimos partidos Jalen Duren ha sido el mejor en puntos y rebotes, mientras que Cade Cunningham reparte asistencias con gran regularidad. La plantilla tiene la segunda mejor defensa de la liga en eficiencia y presiona al rival por toda la pista. Su agresividad atrás y la juventud de la formación les dan ventaja en ritmo e intensidad. En casa, ellos juegan todavía más duro, sin permitir que los rivales impongan un ritmo cómodo.
Cleveland Cavaliers
Los visitantes han perdido dos de sus tres últimos partidos. Ante los Milwaukee Bucks jugaron sin tres piezas clave. Las lesiones siguen siendo un factor también antes de este duelo. Incluso en sus mejores tramos, el ataque del conjunto de Ohio depende mucho del estado de forma de sus líderes. A domicilio, frente a una de las mejores defensas de la liga, eso es especialmente problemático. En los enfrentamientos directos de esta temporada el balance es 1-1, con ambos cuadros ganando a domicilio. Ahora el contexto es diferente: los problemas de plantilla de los visitantes acentúan el desequilibrio.
Pronóstico Detroit Pistons vs Cleveland Cavaliers
El líder de la conferencia juega en casa, llega con 43 victorias y 14 derrotas y forma parte de las dos mejores defensas de la NBA. La escuadra visitante es inestable por las bajas y sufre en comparación en cuanto a profundidad de rotación. La diferencia en solidez del juego y en estado de forma entre ambos equipos debería ser decisiva.
