Los Cleveland Cavaliers siguen en el grupo de cabeza del Este y pelean por acabar entre los tres primeros de la conferencia. Su balance es de 41-26 y la igualdad en la clasificación hace que cada partido tenga mucho peso. En contraste, los Dallas Mavericks prácticamente se han caído ya de la lucha por el play-in: 22-45 y apenas el 12.º puesto en el Oeste. Hace unos días ambos equipos ya se enfrentaron y entonces ellos se impusieron con claridad por 138-105.
Cleveland Cavaliers
El momento de los Cleveland Cavaliers es sólido: dos victorias en sus tres últimos partidos, con la única derrota ante un rival de la parte alta como los Orlando Magic. En el anterior duelo contra los Dallas Mavericks, el equipo se fue hasta los 138 puntos, con alrededor de un 54 % de acierto en tiros de campo. Donovan Mitchell y Evan Mobley marcaron el ritmo con 24 y 29 puntos respectivamente, además de un trabajo muy activo en el rebote. Al mismo tiempo, la defensa del conjunto local sigue siendo de las mejores del Este: sus rivales anotan de media en torno a 110-112 puntos, lo que baja el ritmo global de los partidos.
Dallas Mavericks
La temporada de los Dallas Mavericks está siendo de reconstrucción. El equipo encadenó ocho derrotas seguidas antes de imponerse a los Memphis Grizzlies por 120-112. Sin embargo, inmediatamente después llegó una dura derrota frente a los Cleveland Cavaliers por 105-138. El problema está en la debilidad defensiva y en las bajas. Kyrie Irving y Dereck Lively están de baja por lesión y varios jugadores son duda. En ataque, la responsabilidad recae en los jóvenes, pero no hay estabilidad: el equipo suele perder el ritmo ya en el primer cuarto, como ocurrió en el último enfrentamiento directo, cuando la escuadra local ya mandaba por +17 tras los primeros 12 minutos.
Pronóstico Cleveland Cavaliers vs Dallas Mavericks
La diferencia de nivel y de motivación es evidente. Los Cleveland Cavaliers están peleando por su posición en el Este y en casa rinden de forma mucho más fiable. Los Dallas Mavericks llegan mermados por las lesiones y con continuos problemas atrás. Además, el estilo del conjunto local, basado en el control del ritmo y en un ataque estructurado, suele llevar a partidos sin totales excesivamente altos. El último cara a cara evidenció el dominio de los anfitriones, pero también que un guion de ventaja controlada es cómodo para ellos. Las señales son claras: diferencia de calidad, problemas de plantilla en los visitantes y la eficiencia defensiva de la escuadra local, que mantiene el ritmo del juego por debajo de totales muy altos.
