Carlos Alcaraz regresa a las pistas de casa en Barcelona con sensaciones encontradas. La pérdida del número uno del mundo y la derrota ante Jannik Sinner en el ATP Masters 1000 de Montecarlo han tocado su orgullo. En la tierra batida barcelonesa, donde el murciano ya ha levantado el trofeo en dos ocasiones, iniciará su camino para recuperar el trono frente al finlandés Otto Virtanen, cuyos progresos sobre arcilla esta temporada han sido una grata sorpresa para el mundo del tenis.
Carlos Alcaraz
Para Carlos Alcaraz, la tierra batida es el hábitat en el que se siente casi intocable. A pesar del reciente tropiezo en el ATP Masters 1000 de Montecarlo, sus números sobre arcilla en el último año impresionan: 93 % de victorias (26 de 28 partidos). Además, en 21 encuentros al mejor de tres sets en las dos últimas temporadas, ha cerrado el duelo en dos mangas en 16 ocasiones. El tenista llegará muy motivado para conseguir triunfos rápidos y contundentes que demuestren que sus últimos resbalones han sido circunstanciales.
Otto Virtanen
Otto Virtanen es un claro exponente del tenis de pista cubierta, con un juego basado en un saque potente y las subidas a la red. Ha perdido sus dos partidos sobre tierra batida esta temporada, aunque en la fase previa de Barcelona encadenó triunfos ante dos jugadores del top 100, Aleksandar Vukic y Alexandre Muller. Sin embargo, el balance del finlandés frente a rivales del top 50 es pobre: 13 derrotas en sus últimos 16 enfrentamientos. Su única experiencia reciente ante un oponente de alto nivel en arcilla, frente a Lorenzo Musetti en Roma, terminó en una derrota contundente: solo fue capaz de ganar cinco juegos. Ante Carlos Alcaraz, que resta y pasa de maravilla, el jugador corre el riesgo de quedar muy expuesto.
Pronóstico Carlos Alcaraz vs Otto Virtanen
La diferencia de nivel y de adaptación a la superficie entre ambos tenistas es enorme. En las pistas de casa, Carlos Alcaraz suele ser tremendamente dominante y apenas concede opciones a jugadores del perfil de Virtanen. Teniendo en cuenta la espina que le ha dejado el ATP Masters 1000 de Montecarlo, todo apunta a que no querrá alargar el partido más de lo necesario.
