En Boston, sobre el parquet del TD Garden, se enfrentan dos de los grandes favoritos al anillo. Los Oklahoma City Thunder (57-15) llegan a Massachusetts con una increíble racha de 12 victorias consecutivas. Los Boston Celtics (47-24), en cambio, atraviesan un momento complicado: la pelea por la segunda plaza del Este con los New York Knicks se ha llevado al límite, y el reciente fiasco ante unos Minnesota Timberwolves plagados de bajas (92-102) ha vuelto a poner en duda la capacidad del equipo de Joe Mazzulla para responder ante rivales de la élite.
Boston Celtics
En las últimas semanas, los locales están mostrando mucha irregularidad precisamente contra los grandes: cuatro derrotas en sus cinco últimos partidos ante equipos en puestos de playoff, incluida una ante los visitantes (102-104). El problema está en el ataque: frente a los Timberwolves, la plantilla solo convirtió el 36 % de sus tiros. Jaylen Brown (28,5 puntos por partido) y Jayson Tatum (19,1) siguen siendo referencias anotadoras, pero el alero no ha alcanzado la barrera de los 20 puntos en ninguno de sus dos últimos encuentros. El único pilar de fiabilidad sigue siendo la defensa. De media, el cuadro de casa encaja 107 puntos por noche, aunque recientemente los San Antonio Spurs les hicieron 125, y los Phoenix Suns y los Memphis Grizzlies, 112 cada uno.
Oklahoma City Thunder
Los Oklahoma City Thunder se presentan prácticamente intocables. El equipo de Mark Daigneault no pierde desde hace un mes y en ese tramo ha sido capaz de superar a todos sus rivales directos: los Knicks, los Nuggets e incluso al conjunto de Boston. Shai Gilgeous-Alexander firma una temporada a nivel de MVP, con 31,5 puntos por partido, y el regreso de Jalen Williams tras su lesión les ha dado la profundidad que necesitaban. En casa se muestran casi intratables (80,6 % de victorias), pero tampoco se arrugan lejos de Oklahoma: ganan el 77,8 % de sus partidos a domicilio, el mejor registro de toda la NBA.
Pronóstico Boston Celtics vs Oklahoma City Thunder
El cara a cara de las dos últimas temporadas es claramente favorable a la escuadra visitante: tres victorias en tres partidos. Ellos llegan con una importante ventaja psicológica gracias a su racha positiva y a su capacidad para rematar a los locales en los finales apretados. Cabe esperar un duelo táctico, con muy pocos espacios, en el que un grupo más equilibrado y seguro de sí mismo debería volver a imponerse.
