Primera ronda del Open de Australia sobre pista dura. Alexander Bublik se enfrenta a Jenson Brooksby. El formato del partido ya dirige el enfoque hacia los totales de juegos: el estilo de Bublik y la manera tan incómoda de jugar de Brooksby crean las condiciones para un duelo largo.
Alexander Bublik
Bublik llega al torneo en un buen momento de juego: siete victorias en sus últimos diez partidos, incluidas cuatro en sus cinco encuentros más recientes. La pista dura es su superficie base, donde el saque marca la diferencia: promedia alrededor de 12-13 aces por partido y gana un alto porcentaje de juegos con su servicio.
Sin embargo, arrastra un problema estructural con las dobles faltas, que a menudo se salen de lo habitual y alargan los juegos. También es importante que él no siempre empieza los partidos con solidez: gana el primer set aproximadamente en la mitad de las ocasiones, incluso cuando parte como favorito, lo que también aumenta la distancia en número de juegos.
Jenson Brooksby
Brooksby vuelve a un nivel alto después de un tramo irregular: dos victorias y tres derrotas en sus últimos cinco partidos. Su punto fuerte es la devolución y su capacidad para alargar los peloteos. Según las estadísticas, convierte en torno al 37% de las bolas de break, un registro por encima de la media del circuito.
No suma muchos aces, unos 4-5 por encuentro, pero se agarra muy bien al resto y suele llevar los sets hasta el 5-5 o al tie-break. Frente a grandes sacadores, el estadounidense rara vez se descompone y casi siempre contribuye a que el número total de juegos sea elevado.
Pronóstico Alexander Bublik vs Jenson Brooksby
El precedente directo entre ambos ya fue muy igualado y el choque de estilos no ha cambiado desde entonces. Bublik debería sostener la mayoría de sus juegos gracias al saque, pero su inestabilidad en los puntos de break y las dobles faltas le darán a Brooksby opciones de estirar los sets.
Él, por su parte, no tiene el arsenal para cerrar los partidos con rapidez, pero encaja perfectamente en un guion de larga distancia, con muchos juegos y parciales muy apretados. Con estos perfiles y un contexto de Grand Slam sobre dura, el total de más de 35 juegos parece la opción más lógica.


