Ambos clubes siguen en la lucha por alcanzar los puestos de Champions League, pero las constantes pérdidas de puntos les impiden consolidarse en la zona alta. En este duelo, uno de los dos dejará escapar unidades valiosas, lo que le da aún más importancia al enfrentamiento.
Lyon no sumó ni un solo punto en la última jornada, al caer ante otro rival directo: el joven equipo de Strasbourg. El conjunto que superó al Lyon de Paulo Fonseca resolvió el partido en apenas 20 minutos del segundo tiempo, anotando tres goles en ese tramo. El marcador final fue 4:2. La derrota hizo que el Lyon cayese de la quinta posición, que da acceso a la Europa League, hasta el séptimo puesto, que no ofrece ninguna recompensa continental.
Lille no solo adelantó a Lyon, sino también a Strasbourg, gracias a su victoria en el Derbi del Norte ante Lens. Todo se resolvió con un gol tempranero de Matías Fernández-Pardo en el minuto 19. Curiosamente, el descanso marcó un antes y un después en el partido. Antes de la pausa, Lille disparó 11 veces, cinco de ellas entre los tres palos, mientras que Lens no remató ni una sola vez. Tras el entretiempo, los locales bajaron el ritmo por completo y los visitantes sumaron cinco remates, uno de ellos a puerta. Da la impresión de que fue una decisión deliberada por parte del Lille. Un enfoque muy pragmático, a diferencia del de Lyon, que ha visto más de 3,5 goles en 8 de sus últimos 10 partidos. En cambio, el equipo de Bruno Génésio ha firmado seis partidos con menos de 2,5 goles en ese mismo tramo.
¿Veremos muchos goles o pocos? En este caso, prefiero no arriesgar con un total general y centrarme en una línea concreta: Lille ha marcado un máximo de un gol en 9 de sus últimos 10 partidos como visitante. Lyon suele mantener esa misma tónica en casa: en 7 de sus 10 encuentros como local no permitió más de un tanto.