El partido de vuelta de la fase previa de la Copa Libertadores entre el Independiente Medellín y el Juventud de Las Piedras decidirá quién accede a la fase de grupos. El duelo de ida terminó con empate 1-1. El Independiente Medellín cedió la posesión (43-57 %), pero se impuso en tiros a puerta (4-2). Ahora el encuentro se disputa en Medellín. El equipo local suele salir a presionar desde los primeros minutos, mientras que para el Juventud de Las Piedras será clave mantener una defensa ordenada y bajar el ritmo del juego.
El momento de forma del Independiente Medellín sigue siendo irregular: en sus últimos cinco partidos solo ha logrado una victoria y ha firmado tres empates. En ataque produce a un ritmo moderado, con una media cercana a un gol por encuentro; en los últimos diez partidos esta cifra sube hasta 1,3 tantos por partido. En casa el conjunto suele manejar la posesión, pero sufre atrás y concede ocasiones, lo que es el principal riesgo para ellos en esta eliminatoria. Además, la plantilla arrastra problemas de bajas: por lesión no estarán Kevin Cataño, César Augusto Londoño, Yony González ni Baldomero Perlaza.
El Juventud de Las Piedras se caracteriza por un juego compacto y paciente. En sus cinco últimos encuentros suma dos victorias y dos derrotas, con una media de 1,4 goles a favor por partido, un registro notable para un club de su perfil. En su duelo más reciente ante el Nacional el equipo se impuso 3-1 y registró siete tiros a puerta por cuatro de su rival. Un aspecto importante es que casi siempre compiten el marcador: el hándicap de +1,5 a favor de los visitantes se ha cumplido en 25 de sus últimos 27 partidos.
Se espera un guion similar al de la ida: el Independiente Medellín tendrá más balón y buscará un gol rápido, mientras que el Juventud de Las Piedras cerrará el carril central y se apoyará en una defensa muy junta. El conjunto uruguayo ya demostró en el primer partido que sabe resistir la presión y gestionar los momentos del encuentro. El Independiente Medellín rara vez gana por marcadores muy amplios y, ante una zaga tan ordenada como la de la escuadra visitante, resulta lógico pensar que ellos volverán a competir la eliminatoria y que el hándicap de +1,5 a su favor tiene un alto porcentaje de acierto.